Psicólogos afirman, el hijo con el que más discutes es el que más se parece a ti


“Mírate en ese espejito” típica frase para describir cuando un hijo tiene actitudes similares a uno de sus padres y que tal vez, no sean las mejores. Los niños suelen aprender de lo que los adultos hacen, no de lo que ellos dicen o simplemente hay cosas que se llevan en la sangre.

Las discusiones son naturales en las familias, no todo puede ser felicidad y risas, la convivencia con otras personas es algo para lo que nos enfrentamos y aprendemos casi “por las nuetras”, por ende se basa en aprender de los errores que hemos cometido antes.

Los permisos, las salidas, qué está permitido y que no, ciertamente te llevarán a tener desencuentros con tus hijos, roces por opiniones, no coincidir en las ideas o incluso la forma en la que nos decimos las cosas, los gestos, todo puede llevar a confrontaciones.

Por ello, el hijo con el que más confrontaciones tienes, es el que tiene actitudes más parecidas a ti y se comporta muy parecido como lo hacías tú a su edad. La respuesta es la misma que cuando una persona nos cae mal con tal solo verla: detectamos en ella algo o mucho de nosotros mismos y, por ende, nos revelamos.

Especialistas explican este fenómeno pues lo que nos molesta de otro es un reflejo de un aspecto de nosotros mismos del que no se es consciente. Por tanto, luchamos constantemente por alejarnos de esto, pero intentando cambiarlo en otros y no en nosotros mismos.

En la infancia, los padres tuvieron una actitud que les molesta, sin darse cuenta, los niños aprenden por repetición y por ende cuando los padres notan que tienen esta actitud que les molesta, sin darse cuenta que lo aprendieron de ellos, vienen las reprimendas.

(137)

Psicólogos afirman, el hijo con el que más discutes es el que más se parece a ti

0 Comments